"Todos moriremos. El objetivo de la vida no es vivir para siempre sino crear algo que sí lo haga."

No juzgue, no critique, no compare.

Nota: El siguiente texto es una opinión mía, desarrollada por experiencia bajo la ciencia del "prueba y falla".


manos estrechados
La empatía consiste en ser capaz de ponerse en la situación de los demás.

El hombre esta impregnado de costumbres y hábitos, éstos definen su vida, sus perspectivas respecto a la misma y el éxito en sus anhelos. Por supuesto, existen hábitos positivos y negativos que se pueden diferenciar porque los primeros producen resultados de beneficio y los segundos no.



Entre los hábitos negativos existen tres hábitos arcaicos como la humanidad misma, estos hábitos fueron desde siempre motivo de discusiones y malentendidos, son acciones que tienen, casi siempre, un resultado negativo. Nos referimos a: Juzgar, comparar y criticar.

Te puedo asegurar que todos alguna vez lo hemos hecho, dejando de lado la empatía optamos, consciente o inconscientemente por acudir a estos tres nocivos hábitos.

El primero no es sino el más común de los tres. Juzgar, que significa "Escuchar" cuando alguien nos cuenta algo según su perspectiva o experiencia y comparar este con las nuestras para continuar luego, si viene al caso con la comparación o la crítica.

Basta solamente ir a facebook para darse cuenta de ello, ante alguna publicación relacionada con temas politicos, sexuales o similares. No faltará alguno que, luego de terminar de leer algún comentario que difiera de su perspectiva, juzgará y acto seguido criticará, exponiendo a continuación su forma de pensar de forma bárbara y algunas veces maleducada, llegando a darse golpes con insultos en un ring virtual.
Esto denota claramente la calidad de la barbaridad emocional del que la mayoría padecemos. La empatía nunca fue tan estudiada como en los tiempos actuales y tan ignorada a la vez.

Puedo asegurarle que si usted es padre y ejecuta estos tres hábitos, no tendrá la confianza de sus hijos, estos preferirán contarles sus problemas al vecino o al abuelo antes que a ustedes y es normal. ¿Quién podría hacerlo?¿A quién le gustaría contar los errores cometidos si luego de ello tendrá como consejo una bofetada de palabras salpicadas con "no lo harás...", "en que estabas pensando...", "eres estúpid@..." y similares? Ejecutar estos tres hábitos es una forma segura de tener la NO confianza de cualquiera y esto se aplica a cualquier caso de socialización (relaciones amorosas, relaciones familiares, relaciones amicales, etc.).

Por ello, si tiene el privilegio  de oír alguna historia por boca de alguien que decidió depositar en usted su confianza, su esperanza. No caiga en la barbaridad emocional de ejecutar estos tres hábitos, escuche (oír sin juzgar)  y empatice.

No juzgue, no critique, no compare.

A continuación, les comparto un vídeo con el que tendrán un noción más práctica de lo que significa empatizar. 

Daniel Isaac.